En Venezuela luego del fin de la era del rentismo petrolero los servicios públicos no solo han empeorado sino que han pasado tener un costo, aunque siguen siendo los más económicos del mundo. Los ciudadanos quienes sobreviven con salarios limitados no tienen capacidad de afrontar estos gastos; el internet, la electricidad, y el aseo.
Luis Bernardo Pérez vicepresidente de Digitel, recalcó que los servicios de telecomunicaciones en el país tienen la tarifa más económicas del mundo, con prestadores de servicios que continúan invirtiendo en sus plataformas. «Con mucho trabajo y en equipo podemos lograr mantenernos, e inclusive, mejorar la plataforma», dijo.
Por su parte, José Simón Elarba presidente de Fospuca, comentó que han decidido mantener la inversión de forma permanente, de esa manera lograr proteger el recurso humano pagándole un buen sueldo. «Al venezolano le gusta vivir bien y para eso hay que buscar un equilibrio», acotó.
José María De Viana expresidente de Hidrocapital, agregó que una manera de ver un contraste entre modelos, es la diferencia que existe entre los municipios donde Fospuca ofrece el servicio de aseo y aquellos manejados por empresas del Estado. «El venezolano ya se dió cuenta que lo barato sale caro», dijo.






