Atentado contra el presidente Duque representa presión de grupos armados en búsqueda de un diálogo

(Caracas, 28 de junio de 2021).- Katherine Galindo, analista de riesgos en Colombia, informó que tras el atentado de disparos al helicóptero del presidente Iván Duque, se asume que es una alianza entre diferentes grupos armados, del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y grupos narcotraficantes que operan tanto en el territorio colombiano como en la frontera con Venezuela.

Además se hallaron dos fusiles que posiblemente son con las cuales se hicieron los disparos y las posibles personas que ejecutaron el atentado, “hasta el momento no se tiene alguna captura o más allá e información dada por posibles testigos”, dijo.

Por su parte, Gabriel Andrés Jiménez, internacionalista colombiano, magister en seguridad y defensa nacionales acotó que la acción que se presentó con el presidente Iván Duque hace respuesta a grupos de presión armados ilegales que a través de la violencia buscan generar fracciones.

Dicho atentado busca un proceso de negociación a través de las vías coercitivas. Además generar influencia de actores criminales en la región del Norte de Santander que ha sido tan golpeado por la violencia.

“Los grupos armados organizados sigue teniendo la presencia en el territorio y quiere generar presión y esa búsqueda de un diálogo con el gobierno”, dijo.

De igual manera Galindo acotó que la nueva ola de violencia le resta credibilidad a la implementación del acuerdo de paz ya que una fracción del mismo grupo no acató las decisiones que tomó el alto consejo del secretariado. Actualmente están volviéndose armar en menor medida pero generando un impacto en la violencia del país.

Finalmente, el internacionalista comentó que los fenómenos que han surgido en el Norte De Santander responden a un narcotráfico en alza de tráfico de armas, de migraciones irregulares, también de una economía ilícita.