Exministros de salud: Es mucho más costoso el tratamiento que la prevención de enfermedades

(Caracas, 4 de febrero, 2022).- Los epidemiólogos y ex ministros de salud del país, Rafael Orihuela y José Félix Oletta manifestaron su preocupación ante la «poca participación preventiva para las epidemias» de los ciudadanos y el Estado.

Rafael Orihuela indicó que «hay cosas muy pequeñitas que se hacen en la casa y alejan la posibilidad de enfermarse; uno de los detalles está en conservar el agua de la forma correcta».

«Cuando el agua viene sucia, contaminada y sin ningún tipo de procedimiento para evitar enfermedades hablamos de un problema», dijo.

Ante la situación de encarecimiento, el epidemiólogo recomendó «tapar los recipientes con cuidado; aplicar un poquito de cloro a determinados litros de agua, filtrar y hervir el agua antes de consumir».

Por su parte, José Félix Oletta, también miembro de la Red Defendamos la Epidemiología señaló que «con la participación adecuada de la sociedad, hay dos aspectos: el derecho a la salud y el deber de participar para conservar la salud».

En consecuencia del deterioro en el sistema de salud del país, Oletta exhortó que «como ciudadanos estamos en la condición de reclamar esos derechos fundamentales a la calidad de la vida; y la salud no se puede separar de esto«.

¿Qué es más importante que prevenir la mortandad?

«Muchas de estas fallas que están ocurriendo, se debe a que no se cumplen esos mínimos necesarios para la provisión de los medios, o las condiciones adecuadas para que las personas vivan en un ambiente saludable»; aludió Rafael Orihuela al Estado.

Asimismo destacó que «ha habido un abandono» no sólo de la atención primaria, sino de lo asistencial. «Hoy en día no tenemos un sólo hospital público que pueda proveer una atención digna a las personas con cáncer», agregó.

A su vez, José Felix Oletta denunció que «la visón de prioridades que nació en los años 70 de la prevención y atención primaria de la salud se ha abandonado».

«¿Qué es más importante que prevenir mortandad, especialmente en niños y en mujeres?», cuestionaron.

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Los epidemiólogos concluyeron que «es muchísimo más costoso un paciente con una difteria en terapia intensiva, que hacer una vacuna de 1 dólar».

«Estamos en un círculo vicioso donde cuesta imaginarse cómo utilizar los pocos recursos económicos, pero es claro que es mucho más costoso el tratamiento que las campañas de prevención».