(Caracas, 20 de mayo de 2025. Ashley Gómez/MundoUR).- El papa León XIV durante uno de sus primeros discursos públicos habló sobre la unión familiar entre un hombre y una mujer, de manera estable y dentro del matrimonio. A raíz de sus declaraciones, diversos grupos activistas se han manifestado en rechazo a los dogmas y doctrinas de siglos pasados.
La Iglesia Católica se mantiene firme y reitera doctrinas del siglo XI y XII, que señalan que el sexo fuera del matrimonio está prohibido y el único sexo admisible es con fines de procreación, además de satanizar la unión entre personas del mismo sexo y el casamiento después de uno o varios divorcios.
Sin embargo, durante su papado, el papa Francisco insinuó que se pudiera bendecir a las parejas no casadas, que han atravesado procesos de divorcio o a parejas del mismo sexo.
«La diferencia era que verbalmente Francisco trató de introducir algunos temas para ver si podía cambiar el paquidermo, que es ese gran elefante blanco que está dentro de una habitación, que es la Iglesia católica», comentó la activista Tamara Adrián, que también añadió que ninguno de los papas anteriores ha podido lograr un cambio.
En cuanto al cambio de dogmas dentro de la institución Adrián comentó que «la Iglesia católica tiene un reto muy grande por delante y con la elección del papa León XIV no hay una intención revisionista»
Asimismo, se mencionó la falta de participación activa por parte de mujeres dentro de la institución católica.
«La Iglesia Católica es una de las pocas iglesias hoy, en el siglo XXI, en la que no hay una participación activa de las mujeres como oficiantes de culto», destacó la activista, y añadió que en otras iglesias modernas y actuales sí la hay.
En cuanto a los cambios que se percibían durante el papado de Francisco, Adrián declaró que no hubo cambios reales.
«No ha habido ningún cambio porque lo que se hizo durante el tiempo de Francisco fueron declaraciones puntuales y algunas recomendaciones, eso no produce un cambio», y concluyó al destacar que el hecho de que las declaraciones no estén consagradas en una revisión canoníca, no permite que haya una incidencia real en la práctica.





