(Caracas, 14 de julio de 2025. Ashley Gómez/MundoUR).- La presentadora, actriz y Miss Venezuela 2002 Mariangel Ruiz habla de su faceta como estudiante de psicología a sus 45 años.
La presentadora expresó en entrevista con Shirley Varnagy para el Circuito Onda que siempre ha sentido pasión por el tema de la psicología y finalmente tuvo el tiempo para estudiar la carrera. «No lo sentía como una deuda pendiente pero sí he sentido siempre pasión por la psicología. Yo digo que tengo unas cuantas pasiones que en esta vida seguramente no me va a dar tiempo, pero una de esas que sí sabía que iba a poder hacer era estudiar en la universidad en el momento oportuno», dijo.
Ruiz añadió que pensó que el momento oportuno para iniciar sus estudios de pregrado era cuando no tuviera programas en vivo en la radio o televisión y además aprovechó que su hija se graduó de bachiller y logró «cierta independencia».
Asimismo, la exmiss confesó que le gustaría ejercer la carrera y combinarla con la vida pública. «Estoy muy apasionada y enamorada de mi carrera y mis estudios, de lo que aprendo. Y cada día identificando cuánta necesidad hay en la población de ayuda psicológica y que la salud mental cada día somos más conscientes de lo importante que es».
Mariangel también comentó que su hija estudia en la misma casa de estudios que ella y que ocasionalmente tienen encuentros en el campus. «El encuentro es muy gracioso, porque yo como mamá por supuesto voy a querer compartir con ella todo el tiempo. Y coincidir en la universidad para mí es una bendición, verla en esa etapa en la que otras mamás cuando llegan de la universidad le preguntarán: ¿Cómo te fue? Yo la veo en los pasillos».
En cuanto a su relación con el Miss Venezuela, Mariangel contó que el certamen y Venevisión le brindaron la oportunidad de construir su carrera artística, no solo por ser reina del certamen sino por poder ser presentadora y animadora de los eventos posteriormente, pero admitió que prefiere disfrutar el concurso desde su casa. «No es algo que yo añore y que diga año tras año que me encantaría estar ahí conduciéndolo. No tiene que ver con la presión ni con la responsabilidad, tiene que ver con que ya no me apasionaba».





