(Maracay, 18 de agosto de 2025, Redacción: Mercedes Carrillo Grau) El investigador Oswaldo Felizzola del Centro de Energía y Ambiente (CIEA) detacó el potencial de Venezuela para convertirse en un líder en la producción y exportación de metanol en la transición energética global. Gracias a sus amplias reservas de gas natural y la capacidad de reciclar carbono, el país podría diversificar su matriz energética y reducir su dependencia del petróleo.
Así lo explicó Felizzola durante una entrevista en el programa Por Dos Razones, de Éxitos 93.1. Esta iniciativa no solo impulsaría la economía, dijo Felizzola, sino que también contribuiría a la reducción de emisiones de carbono.
Aunque ya se encuentran operando empresas como Metanol de Oriente y Supermetanol, Felizzola advirtió sobre los retos existentes. El rezago tecnológico y la subvaloración histórica del gas como recurso estratégico son obstáculos importantes. «La industria venezolana siempre trató al gas como un sobrante del petróleo», lamenta.
Así mismo, dejó claro que para competir en el futuro energético, es crucial cambiar esta percepción. El experto señaló que el metanol clave para Venezuela, especialmente el “verde”, podría mejorar la calidad de la gasolina local y abrir nuevas rutas de exportación, especialmente hacia el Caribe.
Felizzola propone una visión audaz: Venezuela podría convertirse en «la batería del mundo». Con una matriz eléctrica mayoritariamente hidroeléctrica y un gran potencial en energía solar y eólica, el país tiene los elementos para un modelo energético más limpio y competitivo. La integración de la producción de metanol y las energías renovables posicionaría a Venezuela como un líder en la transición energética global. El metanol como motor de Venezuela representa una oportunidad histórica de reinvención nacional.





