Madrid.- Una quincena de incendios forestales graves siguen en España en la peor ola en tres décadas, con más de 411.000 hectáreas quemadas, según estimaciones iniciales, y preocupan especialmente tres de ellos, con una evolución desfavorable en las últimas horas.
Se trata de los incendios de Garaño (en la provincia de León) y de Pobra de Brollón (Lugo), ambos con una evolución «muy desfavorable», y el de Porto (Zamora), al noroeste de España, «desfavorable», y las condiciones meteorológicas de las próximas horas no ayudarán a su control.
Según los datos ofrecidos este martes por el Comité Estatal de Coordinación (Cecod), hay diez incendios de nivel 2 en la región de Castilla y León (en las provincias de León y Zamora), tres en Asturias (al norte) y dos en Galicia (Ourense y Lugo, en el noroeste).
El viento complica la evolución de los incendios en Castilla y León, comunidad que mantiene activos 18, diez de ellos graves.
Según los datos ofrecidos este martes por el gobierno de Galicia, ya son más de 95.000 las hectáreas afectadas en la región por los incendios forestales de este agosto, la peor cifra en lo que va de siglo, 30.000 de ellas en el fuego de Larouco.
El Consejo de Ministros del Gobierno de España ha aprobado la declaración de zona catastrófica para los territorios quemados por 113 incendios declarados este verano, a los que el titular españaol de Interior, Fernando Grande Marlaska, se ha referido como la mayor catástrofe de los últimos años.
EFE/MundoUR




