(Caracas, 15 de octubre de 2025. Lismar Rebolledo/MundoUR).- La médico cirujana, Trinette Durán de Branger, con 40 años de experiencia, compartió su testimonio sobre el primer milagro atribuido a Carmen Rendiles, cuya canonización está en proceso. Durán relató que durante un procedimiento quirúrgico sufrió una descarga eléctrica que le provocó un dolor intenso en el brazo derecho, además de una lesión que requirió inmovilización y reposo absoluto.
Durán explicó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos que a pesar de haber sido atendida por 22 médicos y de realizarse todos los exámenes necesarios, la cirugía planteada no se llevó a cabo. En el momento en que iba a ser operada, relata que fue envuelta por una luz brillante que surgió de un cuadro de Carmen Rendiles en el Colegio Belén.
«Caí desmayada y una hermanita de 88 años me cargó, me dijo ‘no pesas nada, no pesas nada’, me puso en la cama y al despertar ya no sentía dolor, estaba perfectamente bien», dijo la doctora.
Tambien te puede interesar: Conoce la historia del retrato oficial de la madre Carmen Rendiles
Destacó que al investigar más sobre la vida de Carmen Rendiles, descubrieron que ella nació sin su brazo izquierdo. «El padre de la iglesia comentó que, siendo yo doctora y nacida sin un brazo, Carmen Rendiles me dejó simbólicamente su brazo para que pudiera seguir trabajando», añadió. Durán consideró que esta curación fue instantánea, definitiva y un regalo divino que cambió su vida, y que la presencia de la beata en su vida es «un regalo del cielo».
Este milagro ocurrió en 2003 y es central para el proceso de canonización de Carmen Rendiles, mostrando la dimensión espiritual y transformadora de la vocación médica en el testimonio de Durán.





