(Isla de Margarita, 24 de noviembre de 2025. Redacción: Paola Salazar). El sensei Eduardo Rivero, presidente de la organización ShitoRyu Karate-Do de Venezuela, expuso la visión pedagógica y el trabajo que desarrolla desde hace más de 40 años en el Dojo Eduardo Riveros, ubicado en Nueva Esparta.
Durante una reciente entrevista en Hercris Pérez en Éxitos, el instructor destacó que su método de enseñanza combina técnica, disciplina y acompañamiento personal, con el objetivo de formar atletas y ciudadanos íntegros.
Rivero señaló que su filosofía parte del karate tradicional. “El kata sigue siendo la base. Es la estructura técnica que ordena la defensa y enseña a responder sin recurrir a la agresión. Todo comienza con disciplina”, afirmó.
También indicó que mantiene una alta participación femenina en sus clases, lo que, a su juicio, refleja que el karate “no está limitado por género”.
El sensei explicó que la constancia es un factor determinante para el rendimiento deportivo. Como ejemplo, mencionó el caso de un atleta que, pese a las dudas iniciales, alcanzó resultados relevantes tras sostener su proceso de entrenamiento. “No siempre gana quien tiene más talento. El que cree, trabaja y se mantiene es el que avanza”, añadió.
El equipo del dojo también compartió su visión. La atleta Andrea comentó que su proceso ha estado marcado por la disciplina diaria. “Entrenar aquí me enseñó a confiar en mí y a manejar la presión en competencia”.
Por su parte, David, integrante de la selección nacional juvenil, señaló que la metodología del dojo lo ha impulsado a mejorar. “Lo más valioso es el seguimiento. El sensei analiza cada combate y te hace ver lo que puedes corregir”.
Rivero destacó que su rol como entrenador va más allá del rendimiento competitivo. “Mi trabajo es convencerlos de que pueden lograrlo. Cuando un atleta se forma, se supera y encuentra un rumbo, allí está el verdadero resultado”, dijo.
El sensei recordó que uno de sus mayores desafíos ocurrió en su primera participación internacional en La Habana, experiencia que marcó un punto de inflexión en su carrera. Agregó que esa vivencia lo preparó para asumir con mayor solidez sus funciones como entrenador en eventos globales.
Además del deporte, el dojo desarrolla actividades sociales en la isla. En diciembre organizan jornadas de recolección de ropa y juguetes, que posteriormente entregan en comunidades vulnerables.
El sensei resumió los valores que identifican al Dojo Rivero: lealtad, compromiso y honestidad. “Son principios que guían cada clase y cada decisión. Ser leal a uno mismo y actuar con honestidad es parte de lo que intentamos transmitir”.





