(La Habana, 13 de enero de 2026. EFE).- Cuba sufrirá este martes apagones durante toda la jornada los cuales afectarán el 53 % del país durante el horario de mayor consumo de energía en la tarde-noche, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) elaborados por EFE.
La falta de divisas del Estado para importar petróleo y las frecuentes averías de sus obsoletas centrales termoeléctricas, con décadas acumuladas de explotación, son las principales causas de la crisis energética, acorde con el Gobierno cubano.
Como consecuencia, los apagones se han agudizado desde mediados de 2024 y afectan diariamente toda la isla.
La UNE, perteneciente al ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda de la jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.560 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.250 MW.
El déficit la diferencia entre oferta y demanda será de 1.690 MW y la afectación estimada lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.720 MW.
Actualmente, seis de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.
Asimismo, 96 centrales de generación distribuida (motores) no están operando por falta de combustible (diésel y fueloil). Además, alrededor de otras diez están paradas por falta de lubricantes.
Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.
Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.





