(Bogotá, 19 de enero de 2026. EFE/MundoUR).- El Ejército colombiano confirmó este lunes la muerte de 26 guerrilleros en combates entre dos de las principales disidencias de las antiguas FARC que tuvieron lugar el pasado viernes en el departamento del Guaviare, en el centro-sur del país.
«En este momento se han recuperado 26 cadáveres» a los que ya se les está haciendo «el proceso correspondiente en la parte judicial», dijo el comandante de la IV División del Ejército, general Ricardo Roque, a la emisora Blu Radio.
El enfrentamiento tuvo lugar el viernes en una zona rural del municipio de El Retorno entre el Bloque Amazonas del Estado Mayor Central (EMC) y el Bloque Jorge Suárez Briceño, que hace parte del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), a su vez una disidencia del EMC.
El EMC, es liderado por Néstor Gregorio Vera, alias Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia, por quien el Gobierno ofrece una recompensa de hasta 5.000 millones de pesos (unos 1,3 millones de dólares), mientras que el jefe del EMBF es Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá.
«Por el momento se tiene la información de que los cadáveres son o pertenecen a la facción del Estado Mayor Central», agregó el general Roque.
En fotos y videos publicados el sábado por medios locales se ven varios cadáveres uniformados tendidos sobre una carretera del Guaviare, donde hace solo doce días el Ejército activó la Fuerza de Despliegue Rápido No. 10 con el fin de combatir a los distintos grupos armados ilegales que operan en la zona.
Según el oficial, desde el viernes «no hay más confrontaciones» entre los dos grupos de las disidencias que están enfrascados en una disputa territorial por las zonas cocaleras de El Guaviare, que definió como «un conflicto por el control de las economías ilícitas».
«Ya las tropas están en el terreno retomando el control de la situación (…) protegiendo la población civil que se encuentra en la zona», agregó.
Ante la delicada situación de orden público en El Retorno, la Procuraduría General (Ministerio Público) pidió a las autoridades «protección inmediata a sus comunidades, así como la activación de canales gubernamentales para asistencia humanitaria ante un eventual desplazamiento forzado o confinamiento de sus habitantes». EFE





