(Valencia, 24 de enero de 2026 – EFE / MundoUR).- El Valencia se empeñó este sábado en ganar a Espanyol y acabó por lograrlo con un penalti de Largie Ramazani ya en el descuento que dejó sin premio al equipo catalán después de que neutralizara los tantos de Hugo Duro y de Eray Cömert por medio de Ramón Terrats y de Urko González de Zárate y que supuso la segunda victoria seguida de los de Carlos Corberán, algo que no había pasado en toda la campaña.
El juego entre líneas del argentino Lucas Beltrán le hizo un ‘siete’ al sistema defensivo catalán en la primera parte. En la reanudación, la entrada de Edu Expósito y de Kike García transformó al Espanyol, que empató dos veces pero que no tuvo tiempo ni fuerza para volver a hacerlo después de que Ramazani transformara un penalti provocado por Beltrán. Los pericos suman ya cuatro partidos sin ganar.

El choque arrancó trepidante, con ambos equipos lanzados con ansia a la portería contraria. En ese intercambio de golpes, el Espanyol detectó su superioridad en la banda izquierda de la sociedad ente Carlos Romero y Pere Milla, pero también los problemas que generaba en los locales su presión sobre la salida de balón. Los pitos de la grada a los suyos tras las pérdidas fueron buena pista.
El Valencia entendió que para aliviar la presión perica necesitaba también meter en problemas a su rival. Lo hizo, también por la izquierda, con el triángulo que formaron Jesús Vázquez, Danjuma y Lucas Beltrán.
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Al cuarto de hora del choque, llegó el primer tanto y fue Beltrán el que lo provocó. El argentino se retrasó para recibir y al no seguirle nadie, se giró y metió un incisivo pase al hueco por el medio que Hugo Duro, tras esconderse a la espalda de Cabrera, transformó con serenidad. La bronca de Dmitrovic a Calero por no ‘encimar’ al sudamericano fue sonora y muy visual.
El Valencia no marcaba en una primera parte desde septiembre y, tras trece jornadas yéndose al descanso sin gol, se gustó en ese guión. En cambio, Manolo González ya había puesto a calentar a casi todo su banquillo a la media hora de juego.

El aviso de su técnico espabiló a los suyos, que se encontraron con una inesperada ayuda de los locales, a los que se les hizo largo el final de la primera parte y retrocedieron. El Espanyol retomó el dominio pero aunque amenazó con el juego aéreo, no concretó y un eficiente Eray Cömert neutralizó una internada de Carlos Romero por la banda al interceptar un pase atrás hacia Roberto Fernández.
Arrancó la segunda parte sin cambios, pero la paciencia del técnico visitante duró cinco minutos. Los cambios llegaron en la sala de máquinas y los elegidos para dejar el campo Pol Lozano y Pere Milla. Entraron Edu Expósito y Kike García y el efecto fue casi inmediata.
El primero forzó un saque de banda en la que Kike tras un remate frustrado consiguió hacerle llegar el balón a Terrats que logró colocar el balón dentro de la portería entre una maraña de piernas.
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El tanto reforzó al Espanyol que un par de minutos después generó miedo con un disparo de Expósito desde fuera del área que Dimitrievski sufrió para despejar. Otros dos minutos después fue Kike el que disparó por encima del larguero.
Cuando peor estaban los locales, Cömert sorprendió con una larga conducción por un desguarnecido centro del campo. El balón le llegó a Danjuma en la banda y su centro lo remató dentro de cabeza el propio central suizo, que solo había marcado un gol en la Liga desde que llegó hace cuatro años, y fue para evitar una derrota valencianista en Cornellà en 2022.
Con Expósito al mando de las operaciones, el Espanyol se lanzó a por el empate y Kike García y Cabrera volvieron a poner en problemas a Dimitrievski, esta vez con sendos remates de cabeza. Pero los espacios que dejó el equipo catalán dejaron metros a Sadiq.

Los problemas en la salida del balón del Valencia acabaron propiciando el empate. Una pelota recuperada por el Espanyol le llegó a Urko en la frontal del área y su disparo, tras golpear en Copete y Pepelu, acabó por colarse en la portería.
Al Valencia le volvieron a temblar las piernas y Dimitrievski salvó un tanto de Kike García, que quiso sorprenderle con un remate al palo corto en vez del esperado centro.
Pese a que parecía que ya no había tiempo para mucho más, la entrada de Ramazani revitalizó al Valencia en el tramo final y una internada suya decidió el encuentro porque generó un balón perdido en el que Lucas Beltran se adelantó a Rubén y que el propio extremo belga transformó para decidir el choque y hacer explotar a Mestalla.





