(Valencia, 04 de Febrero de 2026 – Karla Pérez/ MundoUR). Leoncio Landaez, abogado y profesor de la Universidad de Carabobo, identificó una tendencia en la economía nacional en la que marcas internacionales optan por contratos de distribución y representación con empresas venezolanas.
Landaez indicó que la actual apertura del mercado venezolano impulsa a corporaciones internacionales a buscar empresas nacionales con trayectoria y estructuras ya instaladas para evitar el despliegue de equipos propios y agilizar la comercialización en diversos sectores, señaló que en este escenario la seguridad jurídica se vuelve el eje central de las negociaciones, la confianza del inversor internacional se basa en la formalidad y la transparencia del aliado local por ello un contrato robusto define con claridad quién asume los riesgos logísticos y financieros desde el primer día de la relación.
Explicó que la redacción del contrato entre la marca internacional y la representación local debe precisar límites claros en temas como la exclusividad y la propiedad intelectual, factores como el costo de posibles litigios, los seguros de transporte y los términos de entrega de mercancía resultan vitales para evitar conflictos comerciales, ya que la validez de una marca depende de su registro bajo la jurisdicción venezolana, además del cumplimiento estricto de permisologías sanitarias para rubros específicos como cosméticos o medicinas.
Recomendó que para concretar estas alianzas las empresas venezolanas deben superar una rigurosa debida diligencia que demuestre solidez corporativa y cumplimiento legal, enfatizó que los informes de firmas de abogados deben avalar balances al día, juntas directivas vigentes y la ausencia de pasivos laborales o deudas fiscales, ya que la preparación técnica y la actualización de registros marcarán la diferencia frente a la competencia, pues una estructura desordenada representa un riesgo que las marcas globales no están dispuestas a asumir en su comercialización en Venezuela.





