(Caracas, 8 de febrero de 2026 – MundoUR).- El obispo auxiliar de la Arquiócesis de Caracas, monseñor Carlos Márquez, ofició la misa de este domingo -el quinto del Tiempo Ordinario- donde habló sobre el poder de la Luz de Cristo para disipar «las tinieblas del pecado y el mal que nos impide ser amigos y que derrumba la barrera del odio que no nos deja ser felices».
En su homilía, monseñor Márquez recalcó que la Luz de Jesús representa «la verdadera felicidad y plenitud del ser humano», ya que es la del amor. Se refleja en todos los niveles de nuestra vida, ya sea individual, familiar, con amigos, comunidades, nación y en el mundo. Se puede evidenciar cuando hacemos acciones conscientes para ser factores de unidad, donde se promueva la verdad, justicia y paz.
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Señaló que esta luz se manifiesta misteriosamente en el día a día de la gente: sus palabras, obras, gestos, pensamientos y sentimientos, destacando que existen cinco dimensiones de nuestra fe que se deben poner en práctica para que la Luz de Cristo brille en nuestras vidas: La oración, la celebración de nuestra fe, viviendo la fraternidad, servicio y anunciar la buena nueva del Evangelio.
Pidió a Dios que nos pueda ayudar a seguir el ejemplo de San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles con el objetivo de poder conseguir el progreso en nuestro país por caminos de libertad, justicia y paz.






