(Caracas, 13 de febrero de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- Jhon Artal relató sus primeros pasos en la pintura, cuando compró su primer lienzo y acrílicos para crear un cuadro con montañas y un ser humano con ojos almendrados que parecían de búho.
Recordó un consejo de Guayasamín que le dio su padre: «un artista nunca le debe tener miedo al material». A pesar de la falta de experiencia, logró una degradación de color aceptable en su primer trabajo.
Artal también narró la venta de sus serigrafías a un abogado, quien se sorprendió al ver su cuadro original y lo compró por 350 dólares. «Sabía que un original no podía costar mucho menos que la serigrafía, así que cobré lo mismo», explicó, marcando así un inicio exitoso en su trayectoria artística.






