(Toro, 14 de febrero de 2026 – EFE / MundoUR).- Italia, Irlanda, Polonia, Escocia, Austria, España… Los restos de San Valentín se reivindican en distintos países de Europa sin que se sepa cuáles son los auténticos.
En España, de hecho, este 14 de febrero, las reliquias del santo de los enamorados se veneran en más de un lugar, como la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro, un pueblo de Zamora (noroeste del país); la iglesia de San Antón, en Madrid; la Real Basílica y Colegiata del Santo Sepulcro de Calatayud (en Zaragoza, noreste), o el pequeño pueblo zaragozano de Tobed, del que San Valentín es el patrón.
Aunque todos los restos del santo se veneran como auténticos, lo cierto es que ni siquiera se sabe a ciencia cierta quién fue San Valentín, ya que existen tres mártires con ese nombre, dos de ellos obispos, aunque la creencia popular más extendida es la de que vivió en el siglo III, casó en secreto a soldados romanos y fue ajusticiado por ello.
A la pregunta de cuál de las reliquias es la verdadera porque, por ejemplo, hay dos reliquias del cráneo en Madrid y en el templo mayor de Toro, al igual que en Roma y en Chelmno (Polonia), el párroco de la Colegiata de Toro Pedro Faúndez declaró a EFE que «no nos tenemos que quedar en cuál es auténtica o no, sino en lo que significa San Valentín».
Indicó que no hay que detenerse en las luchas sobre el lugar en el que están las reliquias, sino en que el santo es «una mediación para cada uno de nosotros».
En Toro este fin de semana las reliquias se veneran en la Colegiata de Santa María la Mayor junto a una escultura de San Valentín de Pedro León de Sedano y su festividad este año comparte tradición con el Carnaval de Toro, que está declarado fiesta de interés turístico regional.
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Origen real
Los restos del cráneo, que se custodian en un relicario de plata, llegaron a Toro en 1545, de manos del capellán del emperador Carlos I de España y V de Alemania, según atestiguan los documentos de la época.
Más de dos siglos después, otro monarca, Carlos IV, cedió a la orden de los escolapios las reliquias del cráneo que se veneran en Madrid y que, como las de Toro, mantienen una gran devoción popular.
Pedro Faúndez pidió que, al igual que lo importante no es la autenticidad de unas reliquias sino el fervor que generan, tampoco se ponga el foco en la celebración del 14 de febrero como día de los enamorados desde un punto de vista consumista.
«El problema es que nos quedamos en los medios y nos olvidamos de la finalidad, se ha unido a San Valentín como santo del amor y lo importante es cuidar el amor cada día, fortalecerlo y afianzarlo», concluyó.





