(Caracas, 1° de marzo de 2026 – MundoUR).- El arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, ofició la misa de este domingo -el segundo del tiempo de Cuaresma- en donde destacó que la relación con Dios «comienza con una llamada», que pide salir de nosotros mismos a un «futuro prometedor» pero incierto, es decir, salir de la zona de confort.
Monseñor Biord destacó que la fe inicia con movimiento, poniéndose en camino hacia lo que nos mostrará Dios. Dijo que todos escuchamos la voz del Señor que moviliza y que nos promete una nueva tierra desde jóvenes, cuando eligen su futuro. Explicó que el patriarca Abraham surge como modelo en la Cuaresma en la fe que debemos hacer, ya que si bien nos puede llevar a sacrificar cosas importantes para nosotros, nos centra en Dios y nos permite ver la luz que brilla en la oscuridad.
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Manifestó que Dios «nos invita dejar atrás aquello que nos impide reconocerlo como Señor de nuestras vidas», recalcando que la fe es «confianza activa», así como recordó que el «bien de la promesa» se despliega «mientras uno camina» porque Él «abre caminos en el medio del desierto».
A partir de una reflexión serena y cercana, el monseñor Biord invita en la misa escuchar con atención, a discernir con humildad y a confiar en que la voz de Dios siempre orienta hacia el bien, incluso cuando el rumbo no parece claro al inicio.
La homilía subraya que el caminar cristiano no es improvisado ni solitario, sino guiado por la fe, la conciencia y el compromiso con los demás. Una reflexión profunda que anima a avanzar con esperanza, certeza y responsabilidad espiritual.






