(Caracas, 05 de marzo de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- Luis Oliveros, economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana (UNIMET), afirmó que en lo que va de 2026 el precio del petróleo presenta un crecimiento del 30%. Explicó que, comparando marzo de 2025 con marzo de 2026, el aumento ronda entre 15% y 18%, atribuible principalmente a la prima por el conflicto en Irán. Señaló que el barril comenzó el año en 60 dólares y hoy se cotiza en 80 dólares, con periodos de fuertes alzas seguidos por estabilizaciones.
Aunque reconoció que la situación es negativa, destacó entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos que “sin duda es una buena noticia para Venezuela desde el punto de vista de finanzas”. Precisó que “por cada 10$ de incremento de precio son cerca de 240 millones de dólares mensuales de ingresos extras y que se mantenga”. No obstante, alertó que la gran incógnita es “si va a escalar a la región, cuánto tiempo va a durar”, y señaló que “el mundo va a empezar a presionar para que el conflicto baje mucho”.
El economista resaltó que Qatar, principal productor del 20% del gas mundial, cerró parte de su producción, y el estrecho de Ormuz pasa el 20% del petróleo comercializado internacionalmente. Países como España y Japón sufren incrementos en gasolina y preocupaciones sobre reservas petroleras, mientras China, uno de los principales compradores de Irán, ya manifiesta inquietud.
En cuanto a Venezuela, Oliveros explicó que el beneficio del alza del petróleo depende de mantener niveles estables de producción y exportación, estimando que estas deben rondar los 800 mil barriles diarios. Señaló que ha habido un cambio significativo en los destinos de las exportaciones: mientras antes el 80-85% se enviaba a China, ahora más del 70% se dirige a Estados Unidos, Europa recupera protagonismo y China baja a menos del 10%.
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Sobre la dependencia en combustibles, afirmó con énfasis que “yo diría que la dependencia que tiene Venezuela con Irán si no es cero, tiende a cero, la gasolina que se consume en Venezuela es producida en Venezuela, es una buena noticia, la dependencia es cero y es una buena noticia”.
Finalmente expresó la esperanza de que Venezuela haya aprendido a manejar sus productos petroleros y se beneficie de este nuevo optimismo en el sector, con la posibilidad de que el Fondo Monetario Internacional vuelva a considerar al país en su análisis económico.





