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jueves, marzo 12, 2026

Condenan a 13 años de cárcel a británica que esclavizó a una adolescente durante 25 años

(Londres, 12 de marzo de 2026. EFE/MundoUR).- Una británica de 56 años fue condenada este jueves a 13 años de cárcel tras forzar a una joven adolescente con discapacidad a trabajar como una esclava doméstica en condiciones insalubres durante 25 años en Gloucestershire, en el este de Inglaterra.

El magistrado Ian Lawrie, del Tribunal de la Corona de Gloucestershire, dictaminó hoy la condena para Amanda Wixon, de 56 años y madre de diez hijos, por retener «cautiva de forma cruel y persistente» a esta mujer, identificada por los medios como «K», desde 1995 hasta 2021.

«Este secuestro duró desde que ella era adolescente, hasta principios de sus 40 años. El trauma persistente y duradero de esa esclavitud permanece y este delito no fue aislado, sino que se repitió de forma persistente durante muchos años», pronunció el juez.

K, que posee una discapacidad intelectual, estuvo bajo custodia de Wixon desde que tenía 16, cuando se instaló en un domicilio en el que pasó más de dos décadas encerrada, obligada a realizar tareas domésticas y privada de comida y atención médica y dental.

Wixon mantuvo a la víctima en una habitación con una cama básica, sábanas sucias, paredes con moho y sin luz natural. Además, la privó de dinero -aunque pidió subvenciones en su nombre-, le prohibió bañarse y solo le permitía tener una comida al día, generalmente las sobras, de acuerdo con la Policía regional de Gloucestershire.

Del mismo modo, K experimentó episodios de violencia continuada por parte de Wixon. La víctima relató cómo la estranguló en varias ocasiones, le vertió líquidos de limpieza en la cara y la garganta o la golpeó en la cara con el palo de una escoba, causándole la pérdida de dientes.

En marzo de 2021, K se hizo con un teléfono móvil y llamó a escondidas a la Policía, que acudió al domicilio esa misma noche y arrestaron a Wixon.

Ahora, K vive con una familia de acogida y va al colegio, pero su madre de acogida actual indicó este jueves ante el juez que no acaba de comprender la extensión del abuso sufrido a manos de Wixon, a quien llama «la bruja».

«Durante 25 años he vivido con miedo, control y abuso. Fui tratada como si mi vida, mi libertad y mi voz no importasen. Aunque mi abusadora ha sido ahora declarada culpable, el trauma y las pesadillas es algo que todavía llevo conmigo a diario», comentó K a través de una carta, en la que agregó: «Nada puede devolverme los 25 años que he perdido».

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