Desaparición del ensamblaje automotriz estanca el parque industrial de Carabobo

(Caracas, 13 de marzo de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- El estado Carabobo enfrenta una reducción drástica de su capacidad fabril y la pérdida definitiva de su histórico motor automotriz. Jorge Aroca, presidente de Fedecámaras Carabobo, informó que «antes había más de 5 mil plantas industriales en Carabobo y hoy quedan escasamente 2 mil, de esas 600 trabajan regularmente».

Aroca señaló en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos que en Carabobo «tenemos un complejo industrial totalmente desolado, no hay ensamblaje en el estado». Explicó que en el sector automotor «se maneja mucho la comercialización de vehículos, pero no hay interés en reactivar ensamblaje en Venezuela». Además comentó que las grandes automotrices prefieren otras regiones por el costo de mano de obra, principalmente Brasil, Argentina y Asia.

A pesar de la desolación en los galpones de ensamblaje, rubros como la agroindustria, la farmacéutica y la manufactura de hierro conservan el movimiento económico en Valencia. El representante gremial destacó el papel de las empresas exportadoras de materia prima derivada del petróleo, las cuales mantienen una representatividad importante en las operaciones portuarias. Estas actividades generan en promedio entre 1.500 y 2.000 empleos en la zona industrial.

Para potenciar este flujo comercial, Fedecámaras propone la creación de un Comité de Comercio Exterior que aproveche la ubicación estratégica de Puerto Cabello. El plan busca articular «clusters» regionales junto a los estados Yaracuy, Aragua y Lara para fortalecer a las pequeñas y medianas empresas con vocación exportadora.

Tambien te puede interesar: Empresa venezolana suscribe acuerdo con Shell para desarrollar campos de petróleo y gas

Sin embargo, el éxito de estos planes depende de una solución a la situación de los servicios públicos, especialmente en materia de electricidad. El sector industrial requiere un suministro de energía constante para garantizar sus procesos y evitar averías en la maquinaria. Actualmente, las dos termoeléctricas de la región funcionan a su mínima capacidad, lo que somete a las industrias a racionamientos eléctricos severos que debilitan cualquier plan de negocio.

«Si prendemos todas las plantas no vamos a arrancar la producción», sentenció Aroca. Para el gremio, la inversión masiva en infraestructura eléctrica es el requisito primordial para que Carabobo recupere su carácter de capital industrial de Venezuela.