(Lima, 25 de marzo de 2026. EFE/MundoUR).- Los gobiernos de Colombia y Ecuador retoman desde este miércoles en Lima las conversaciones en aras de resolver la guerra comercial en la que llevan inmersos desde hace dos meses, con una reciente escalada de tensiones a las que se suman las operaciones militares de las Fuerzas Armadas ecuatorianas en la frontera.
El diálogo tendrá la intermediación de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, que la pasada semana anunció la reanudación del diálogo entre ambos países en la sede de su secretaría general, ubicada en San Isidro, en el distrito financiero de la capital peruana.
La reunión en Lima se extenderá hasta el jueves y a ella están citadas delegaciones de ambos países encabezadas por sus respectivos viceministros de Relaciones Exteriores.
Si bien al inicio del día circularon informaciones que apuntaban a que el encuentro se había postergado, ambos gobiernos desmintieron este hecho y desde la Cancillería ecuatoriana se detalló que el inicio de las conversaciones está previsto para la tarde de este miércoles.
La guerra comercial entre Colombia y Ecuador fue iniciada por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, al considerar que su homólogo colombiano, Gustavo Petro, no muestra suficiente compromiso en vigilar la frontera común y evitar que sigan llegando grandes cantidades de cocaína a Ecuador, que vive la peor crisis de violencia de su historia, desatada por las organizaciones criminales.
El conflicto comenzó en febrero con aranceles del 30 % por ambos lados y escaló desde marzo a tasas del 50 %, a la vez que Colombia ha cerrado su frontera terrestre al ingreso de una serie de productos ecuatorianos, entre ellos el arroz y el banano, fruto estrella de las exportaciones de Ecuador.
Por su parte, Colombia cortó la interconexión eléctrica con Ecuador, cuyo suministro había permitido al sistema eléctrico ecuatoriano mitigar los distintos periodos de crisis energética que ha atravesado en los últimos años, por sequías que le impiden atender su demanda interna, un fenómeno que amenaza con repetirse ahora por problemas en diversas centrales hidroeléctricas.
En respuesta, Ecuador elevó de 3 a 30 dólares el precio por barril del transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de los oleoductos ecuatorianos que opera la también estatal Petroecuador, lo que hasta el momento de esta sanción suponía una movilización diaria de unos 10.000 barriles.
Colombia y Ecuador han sido tradicionalmente dos sólidos socios comerciales con un intercambio que en los últimos años ronda los 2.800 millones de dólares, con una balanza negativa para Ecuador de alrededor de 900 millones.





