(Caracas, 26 de marzo de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- El médico internista y politólogo Gustavo Villasmil alertó sobre el incremento de enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) en Venezuela. Señaló que el país enfrenta un panorama epidemiológico marcado por estas afecciones, las cuales «no se curan, se manejan, se administran».
Villasmil explicó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos que la estructura poblacional de Venezuela ha cambiado, con la migración de jóvenes.«Quedaron las personas mayores y eso va a marcar mucho la epidemiología de los que quedaron atrás», afirma. Esto proyecta un futuro sanitario dominado por las ECNT.
En la mortalidad venezolana, las afecciones cardiovasculares son prominentes, causando entre 22 y 23 mil decesos anuales. La diabetes representa un desafío significativo, donde el problema no es solo la medicación, sino también los hábitos de vida. Las enfermedades neoplásicas (cáncer) también han aumentado, no por mayor incidencia sino por una mejor visibilización y diagnóstico. Villasmil calculó que la carga global de enfermedad en Venezuela es «un 30-40% por encima del promedio del mundo».
La falta de datos precisos sobre salud dificulta la planificación macro y la toma de decisiones clínicas. Villasmil mencionó la reaparición de enfermedades infectocontagiosas como la tuberculosis y la lepra en hospitales públicos. «Necesitamos información. El problema se despliega todos los días», subrayó.
Ante esta realidad, Villasmil propuso una tesis ética para la gestión de la renta petrolera. Planteó que «las dispensas médicas que ocasionan los cuidados que se debe a cada venezolano enfermo sean cargadas a ese fondo». Sostiene que no hay una forma más ética de distribuir la renta petrolera, que en Venezuela se ha usado para «todo», que destinarla a cubrir la atención de quienes padecen enfermedades no escogidas.
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Advirtió que el porcentaje del PIB destinado a salud en Venezuela está muy por debajo del promedio. Mencionó que solo el programa Barrio Adentro, hasta 2014, erogó 45 mil millones de dólares, pero los resultados en la infraestructura hospitalaria pública son insuficientes. «Venezuela […] está consistentemente por debajo del gasto de la región», indicó.
Villasmil reitera su convicción de que una sociedad decente no puede dejar a un venezolano«a merced de una condición que no escogió», especialmente cuando el país tiene el potencial de producir«5 millones de barriles diarios», concluyó diciendo que el problema de salud no es exclusivamente médico,«tenemos que enfrentar eso para generar nosotros condiciones salutogénicas que produzcan salud en un país enfermo como es Venezuela».





