(Barcelona, 26 de marzo de 2026. El País/MundoUR).- El caso de Noelia Castillo Ramos, una joven española de 25 años, ha redirigido el foco nuevamente hacia el debate público sobre el derecho a la eutanasia, la autonomía personal y el rol familiar ante las situaciones de riesgo.
Noelia recibirá la eutanasia este 26 de marzo en Barcelona, tras un proceso legal que se extendió por más de un año y medio. La decisión cuenta con el aval de la justicia española y el rechazo de los últimos recursos presentados por su padre ante instancias nacionales e internacionales.
La vida de Noelia estuvo atravesada por experiencias difíciles desde temprana edad. En 2022 su situación se agravó tras una agresión sexual. Poco después, intentó quitarse la vida al lanzarse desde un edificio. Sobrevivió, pero el hecho le dejó una paraplejia irreversible que la obligó a depender de cuidados permanentes.
Noelia ha permanecido ingresada durante la mayor parte de este tiempo en una residencia sociosanitaria de Sant Pere de Ribes (Barcelona). Noelia explica que “el 26″ recibirá la eutanasia y reitera, como ya dijo en el juicio en el que fue obligada a declarar, que nunca ha tenido dudas. “Lo tenía muy claro desde el principio”.
En sus intervenciones, Noelia describe el dolor físico y el malestar psicológico que padece. “Siempre me he sentido sola, antes incluso de pedir la eutanasia yo ya veía mi mundo muy oscuro (…) No tengo ganas de nada, ni de salir, ni de comer, ni de hacer nada, y dormir se me hace muy difícil, aparte que tengo dolor de espalda y piernas”.
El caso de Noelia no solo expone una historia individual. También abre preguntas sobre el alcance de la ley de eutanasia en España y el papel de terceros en este tipo de decisiones.





