(La Habana, 28 de marzo de 2026. EFE/MundoUR).- El Gobierno cubano afirmó este sábado que EE.UU. “trata de crear confusión y miente” sobre las razones de la crisis energética en la isla, que a su juicio tiene como causa principal el bloqueo petrolero impuesto por Washington.
Las “afirmaciones del gobierno de EE.UU. en Europa tratan de crear confusión. Mienten desvergonzadamente y contradicen sus propias declaraciones, normas ejecutivas y actos cuando niegan que exista un bloqueo de suministros de combustible a Cuba”, escribió en redes sociales el canciller cubano, Bruno Rodríguez.
En la víspera el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, atribuyó el desabastecimiento y los apagones de Cuba “a las infraestructuras de los años 50 y 60 que no han tenido ningún trabajo de mantenimiento”.
La más anticuada de las centrales termoeléctricas en Cuba es Mariel (occidente), con 62 años en explotación, y la más reciente es Felton (oriente), con 24. Las otras cinco promedian los 50 años de operaciones.
Los expertos internacionales sitúan entre 30 y 35 años la vida útil de este tipo de infraestructuras, límite temporal que se reduce si, como en el caso cubano, no se cumplen los mantenimientos que indica el fabricante y se emplea petróleo pesado (con un elevado porcentaje de azufre que daña las instalaciones).
Rubio, también dijo, antes de embarcar en su avión desde las afueras de París, Francia, tras participar en una reunión del G7, que “quizá ahora pueda ser el momento” para un cambio político en Cuba e insistió en que su actual sistema de gobierno impide el desarrollo económico de la nación caribeña.
El canciller cubano aseveró por su parte en esta jornada que “desde años recientes, EE.UU. obstaculiza los suministros de combustibles a Cuba y ahora aplica un feroz bloqueo a estos».
Señaló, además, que la Orden Ejecutiva del 29 de enero y regulaciones posteriores del Departamento del Tesoro «son pruebas de que se aplica un brutal bloqueo de suministros de combustible, como forma de expandir y aumentar el castigo colectivo a los cubanos”.
El canciller de la nación caribeña, puntualizó que la medida “incluye amenazas de sanciones a terceros países, a compañías extranjeras y actos hostiles contra buques tanqueros” y calificó de “agresión asimétrica, abusiva y despiadada” esas acciones.





