(Panamá, 11 de mayo de 2026. Unión Radio/MundoUR).- El Gobierno de Panamá abrió este lunes un período de tres días para que los venezolanos indocumentados que deseen regresar voluntariamente a su país accedan a un vuelo gratuito, financiado por Estados Unidos en el marco de un acuerdo suscrito por los gobiernos panameño y estadounidense hace casi dos años.
Los interesados tienen desde este lunes hasta el próximo miércoles 13 de mayo para comunicarse con el Servicio Nacional de Migración (SNM) y hacer el registro para su retorno voluntario, dijo a EFE un portavoz oficial.
La oficina de Migración indicó que los venezolanos interesados en la repatriación voluntaria deben presentar «su pasaporte, salvoconducto o cédula de identidad de su país de origen, así como la documentación de sus acompañantes».
En caso de no contar con la documentación requerida, el ciudadano permanecerá en un albergue migratorio «mientras se le tramita el salvoconducto y se gestiona el boleto comercial correspondiente», de acuerdo con la información oficial.
Este traslado se enmarca en el memorando de entendimiento suscrito entre Panamá y EEUU en julio de 2024 y atiende a «los esfuerzos conjuntos para promover una migración ordenada, segura y regular», dijo la oficina de Migración panameña.
No está claro cuántos venezolanos indocumentados hay ahora en Panamá. Muchos de estos ciudadanos llegaron al país en el último año en el marco del flujo migratorio inverso – de Norte a Sur – tras la imposibilidad de entrar a EEUU.
Al amparo del convenio con EEUU, Panamá ha realizado decenas de vuelos de repatriación de ciudadanos indocumentados de varios países, incluidos venezolanos, que triangulaban con Colombia para poder llegar a Venezuela dada la suspensión – entre julio de 2024 y mayo de 2025 -de los vuelos directos entre el país centroamericano y Caracas.
El acuerdo entre Panamá y EEUU para la repatriación voluntaria de indocumentados está vigente en el marco de la drástica caída del flujo migratorio irregular desde Suramérica hacia el Norte a través de la selva del Darién, que comparten Panamá y Colombia, que pasó de superar las 500.000 personas en el 2023 a alrededor de 3.000 en el 2025.





