La vigencia de la Constitución y la probidad judicial marcan la ruta, según Ramón Guillermo Aveledo

(Caracas, 15 de mayo de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- Ramón Guillermo Aveledo, profesor y experto en Ética Cívica, analizó la situación institucional del país y los requisitos fundamentales para reconstruir la base civil de la nación. En entrevista, el académico precisó que la normalidad ciudadana trasciende la mera existencia de leyes y requiere el cumplimiento efectivo de los deberes y derechos consagrados en la carta magna.

Para Aveledo, la normalidad se define de forma sencilla: un país normal es aquel donde «ocurren las cosas que la gente espera que ocurran» informó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos. Esta cotidianidad abarca desde el funcionamiento eficiente de los servicios públicos, como el agua potable y la luz eléctrica, hasta la confianza en los cuerpos de seguridad. El experto sostuvo que la autoridad existe para proteger a los ciudadanos y no para amenazarlos.

El sistema judicial representa el «cambio crítico» necesario para el país. Aveledo señaló que no basta con una renovación de nombres en los tribunales, sino que se requiere una estructura basada en la probidad y el mérito. «No se trata de poner jueces de confianza mía, sino de poner jueces confiables en los que todos podamos confiar», afirmó el profesor. Asimismo, destacó que la Constitución es la «regla maestra que regula las relaciones del Estado con los ciudadanos», y su respeto es el único baremo válido para la normalidad.

Aveledo calificó la actual situación de las relaciones internacionales y de mandatos como una «anormalidad terrible». Ante esta realidad, el camino para recuperar el entendimiento interno. El profesor advirtió sobre los riesgos de delegar el futuro del país a actores externos: «si yo pongo mi decisión en manos de otro, la decisión es la de otro». La solución a los problemas de los venezolanos depende, en última instancia, de la capacidad de diálogo entre los propios ciudadanos.