Red de Acción Social de la Iglesia presenta hoja de ruta para la paz y la democracia

(Caracas, 11 de junio de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- La Red de Acción Social de la Iglesia (RASI) publicó el documento final del encuentro «Constructores de paz 2026», celebrado en la Universidad Católica Andrés Bello. El texto proclama la urgencia de una democratización profunda y el rescate de la institucionalidad independiente como las únicas vías para alcanzar una paz sostenible en Venezuela.

Eduardo Soto Parra, sacerdote jesuita y doctor en estudios de paz, calificó este momento como una oportunidad para que los ciudadanos asuman el protagonismo en la solución de los problemas nacionales expresó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos.

Soto Parra enfatizó la necesidad de una agenda de reconciliación ante el agotamiento y la frustración de la población. El experto afirmó: “No podemos seguir bajo la idea de que otras personas solucionarán el problema que tenemos los venezolanos”. Asimismo, el sacerdote advirtió sobre el peligro de repetir esquemas autoritarios con nuevos actores políticos.

Para el párroco de la Universidad Central de Venezuela, la democracia destaca como el sistema ideal para garantizar la escucha de todos los sectores y el respeto a la dignidad humana.

También te puede interesar: Pacientes renales de Falcón solicitan equipos óptimos en unidades de diálisis

El documento de la RASI incluye peticiones directas hacia las autoridades gubernamentales. El grupo exige la derogación de la «ley contra el odio» y la reforma de la normativa que fiscaliza a las organizaciones no gubernamentales.

Estas medidas buscan eliminar el miedo a la opinión y fortalecer la libertad de asociación en el país. El sacerdote también subrayó la importancia de la “liberación total de cualquier persona detenida de forma injusta”.

En cuanto al modelo de justicia, Soto Parra propuso la implementación de mecanismos de justicia transicional con la participación de todos los factores implicados. El investigador del Centro Gumilla diferenció la justicia punitiva de la restaurativa. Sobre este punto, el sacerdote señaló:“No se trata de impunidad; lo más importante es que los responsables acepten los daños que causaron a la ciudadanía”.

El jesuita instó al desarme del lenguaje en las redes sociales para evitar el linchamiento y la descalificación del otro. Soto Parra expresó su esperanza en la juventud venezolana como el principal motor de cambio social. Según el académico, el reto actual consiste en que el amor por el país se transforme en acciones concretas que beneficien a la sociedad en su conjunto.