(Puerto La Cruz, 07 de julio de 2026) La reciente actividad sísmica que ha sacudido diversas regiones de Venezuela ha dejado no solo daños materiales, sino también un preocupante fenómeno en las redes sociales.
Con el objetivo de brindar ayuda o localizar familiares, cientos de usuarios han inundado las plataformas digitales con fotografías de niños, niñas y adolescentes en situaciones de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, bajo la premisa de la ayuda, se está incurriendo en prácticas que ponen en riesgo la seguridad y el bienestar emocional de los menores.
En entrevista para el programa “Aquí Entre Nos” conducido por la periodista Paola Cultrera en Onda 91.5 FM, Gloriana Faría, abogada y coordinadora del Servicio de Atención Jurídica de los Servicios Comunitarios de Aprendizaje (CECODAP), advirtió sobre los peligros de esta sobreexposición digital.
«La ley es clara al prohibir la divulgación de la imagen de niños y adolescentes sin la autorización explícita de sus padres o representantes legales», señaló Faría, subrayando que este derecho no desaparece ante una emergencia.
Más allá de la ilegalidad, la exposición de niños sin franela, heridos o en estados de crisis profundas, provoca una «revictimización». El menor, quien ya atraviesa un trauma físico o emocional por el sismo, queda expuesto permanentemente en la red a la mirada pública, perdiendo su derecho a la privacidad y a la dignidad en el momento en que más requiere protección.
Gloriana enfatizó en el peligro de los llamados «depredadores digitales». Al difundir información sensible (como la ubicación precisa o el estado de salud de un niño que ha perdido a sus familiares), los usuarios facilitan inadvertidamente la tarea de personas con intenciones delictivas que aprovechan el caos post-desastre.
Ante este panorama, el llamado a la colectividad, a los creadores de contenido digital y a los medios de comunicación es a la prudencia. La solidaridad es esencial en tiempos de crisis, pero debe ejercerse sin sacrificar los derechos de quienes son los más vulnerables en el ecosistema digital venezolano.
Redacción: Antonio Vicent






