(Caracas, 29 de julio de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).– Chile se ha consolidado como un referente global en la construcción de infraestructuras capaces de resistir grandes terremotos. Matías Hube, académico y director de ingeniería estructural y geotécnica de la Universidad Católica de Chile, explicó que este éxito se debe a una combinación de normativas estrictas y una cultura de prevención.
Hube destacó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos que la normativa sísmica chilena no es estática, sino que evoluciona tras cada gran desastre. «La normativa se ha actualizado después de cada terremoto grande», señaló el experto, mencionando que tras el sismo de 2010 se realizaron cambios de emergencia y recientemente, en 2026, se actualizó la norma NCH43.
Un aspecto crítico en el proceso es el análisis del terreno antes de levantar cualquier torre o vivienda. Según el vocero, es obligatorio realizar una revisión geotécnica para clasificar el tipo de suelo, ya que «es muy distinto construir en un suelo blando con un suelo duro». El diseño debe ser aprobado rigurosamente por entes reguladores.
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Sobre el impacto económico, Hube desmitificó que estas tecnologías sean inalcanzables. El académico afirmó que el costo de las técnicas sismorresistentes es de apenas «un 2% a un 5% del costo de construcción». Con esta inversión mínima, se logra un edificio altamente resistente que evita el colapso.
El experto subrayó que más del 90% de las estructuras en Chile cumplen con estos estándares. Para Hube, la clave reside en una conciencia generacional: «La sociedad está consciente de que son eventos frecuentes de que hay que construir de una cierta manera», concluyó.






