
(Caracas, 8 de noviembre de 2026 – MundoUR).- Este sábado llegó al Rockefeller Center de Nueva York el árbol de navidad que engalana las fiestas decembrinas en la Gran Manzana y que ya es un ícono de la temporada en la metrópoli y en muchos lugares del mundo.
El abeto noruego llegó a Nueva York desde West Edmonton -al norte del estado- hasta su lugar de destino en un recorrido por tierra de casi 200 millas. Tiene un peso de 11 toneladas y mide 76 pies, lo que equivale aproximadamente a 23 metros de altura.

Este ejemplar fue seleccionado, como lo ha hecho en los últimos 30 años, Erik Pauze, jardinero jefe del Rockefeller Center. Él estuvo en los trabajaos que se hicieron para su talado, que se hizo el pasado jueves, y su posicionamiento en el remolque de 100 pies de largo para llevarlo a su lugar.
Telemundo indica que en los próximos días se van a instalar andamios alrededor del abeto para que los trabajadores comiencen a decorarlo con 50,000 luces y una estrella Swarovski de 900 libras.

Por segundo año consecutivo, el Rockefeller Center ha organizado un evento gratuito y abierto al público para recibir al abeto, al que ha invitado a los neoyorquinos.
El árbol se iluminará el próximo 2 de diciembre durante la ceremonia anual de encendido, que se retransmite en directo, según un comunicado del centro.
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Los ejemplares se seleccionan generalmente cuando alcanzan su altura máxima o cuando se han quedado demasiado grandes para el terreno en el que crecieron y, tras la tala, la propiedad del donante se repuebla con nuevos árboles u otra vegetación.

Tras ser retirado, después de la celebración del Día de Reyes, es donado a la ONG Habitat for Humanity, como ha ocurrido desde el 2007, donde se procesará, tratará y transformará en madera para la construcción de viviendas.
Esta tradición comenzó en 1931 cuando los obreros que construían el Rockefeller Center erigieron un pequeño árbol decorado con guirnaldas hechas a mano.
La primera ceremonia formal de encendido se realizó en 1933, dando inicio a una tradición que se ha convertido en sinónimo de las fiestas navideñas en Nueva York.

Con información adicional de EFE






