(Caracas, 5 de marzo de 2025. MundoUR).- El gobierno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la decisión este martes 4 de marzo de poner fin a la licencia que permitía a la petrolera estadounidense Chevron operar en Venezuela y comunicó que tiene hasta el 3 de abril para terminar sus operaciones en el país, significando esto solo un mes para su salida.
José Manuel Puente, economista, individuo de Número Academia Nacional de Ciencias Económicas, profesor titular de la IESA y profesor asociado a a la IE de Madrid, señaló sobre la medida que se trató de una decisión más radical de lo que se esperaba, tomando en cuenta que lo habitual es un período de seis meses para desmantelar las operaciones petroleras en el país.
«Esto generará impactos múltiples y negativos para la economía venezolana» afirmó Puente.
¿Cuáles son las alternativas ante este escenario?
«Venezuela todavía tiene la posibilidad de negociar con nuevos socios que sustituyan a Chevron como la India, Rusia, Irán o China. Eso podria suavizar un poco los impactos negativos en la economía venezolana» dice José Manuel Puente.
Además, indicó que es posible que estas negociaciones tengan un avance por parte del gobierno venezolano tomando en cuenta que su petróleo es atractivo para otros gobiernos a pesar de su naturaleza pesada y su difícil procesamiento, ya que Venezuela continúa como el primer país del mundo con más reservas del activo crudo con el 24 o 25%.
«Lo que es un hecho, es que a Chevron y a Venezuela les conviene estar juntos» afirma Puente, indicando que la productora suele generar entre 230 mil y 240 mil barriles de petróleo al día, además de tener al menos 10 mil empleados en sólo el estado de Zulia, lo que resulta en una desmantelación apresurada por parte del gobierno de los Estados Unidos.
Decisiones arancelarias como decisiones políticas
Según José Manuel Puente, el presidente Donald Trump toma medidas arancelarias como medidas políticas lo que trae como consecuencia un conflicto de aranceles entre países, una ruptura del comercio internacional y pérdidas de riqueza.
Al respecto, afirma que actualmente existe un ideal entre los economistas modernos donde la manera de maximimar el bienestar global es poder intercambiar con bajos aranceles o ningun arancel aquellos productos en los que los países son verdaderamente competitivos.





