(Caracas, 4 de abril de 2025 Ashley Gómez/MundoUR). Bettsimar Díaz, hija del icónico músico venezolano Simón Díaz, compartió parte de sus experiencias personales y contó cómo ha vivido el proceso tras la pérdida de dos figuras esenciales en su vida.
La pérdida de un ser querido
En una entrevista con Shirley Varnagy, Bettsimar recordó la trágica muerte de su hermano Juan, quien falleció a los 45 años debido a un accidente cerebrovascular. «La muerte de mi hermano fue un evento que cambió el rumbo de mi vida. Nunca esperas perder a alguien tan joven», expresó. Asimismo, comentó que en ese momento su padre, Simón, también atravesaba problemas de salud relacionados con la demencia y el Alzheimer.
Un refugio en la fe
Bettsimar admitió que la muerte de su hermano la llevó a cuestionar su relación con Dios. «Uno tiende a pensar que las cosas malas le pasan a las personas malas, pero eso no siempre es cierto», comentó. Sin embargo, encontró consuelo en la figura de Jesús, quien, según ella, muestra que la vida tiene un costo.
La importancia de la terapia
Betzimar también habló sobre su experiencia en terapia psicoanalítica, que comenzó a los 40 años. «La terapia es como bañarse; es fundamental para confrontarte contigo misma», afirmó. Reconoció que el proceso fue doloroso al principio, pero resultó liberador. «Sin esto, no hubiera podido lidiar con mis frustraciones», añadió.
Detrás de los derechos de autor
Para Bettsimar, uno de los momentos más significativos en su vida fue la recuperación de los derechos autorales de la obra de su padre, un proceso que tomó 18 años. «Esa convicción de que lo que nos pertenece es nuestro me dio una fuerza impresionante», compartió. Pero no fue hasta octubre de 2014 que logró recuperar el 100% de la obra de Simón Díaz.
«Fue un llanto de satisfacción y tristeza, porque no podía contárselo a mi papá», contó.
La vida de Bettsimar Díaz ha estado marcada por la pérdida y la lucha por el legado de su padre. Su historia es un recordatorio de la importancia de enfrentar el dolor y de la necesidad de preservar la cultura y la música que dejó su padre, Simón Díaz, como herencia para las futuras generaciones.





