(Caracas, 08 de julio de 2025. Lismar Rebolledo/MundoUR).- Juan Fernández, maestro algodonero de la reconocida marca “Ovejita”, compartió su experiencia sobre el fascinante mundo de la manufactura textil en Venezuela. Con un trabajo que abarca varios procesos, Fernández explicó: «El maestro algodonero tiene un trabajo muy amplio porque es un proceso muy largo, una manufactura con varios pasos».
Asegura que la elección del algodón es crucial, eligiendo entre nacional e importado, siendo este último mayoritariamente proveniente de Estados Unidos. «Cada paca de algodón que compramos tiene una cédula de identidad», agregó, señalando la rigurosidad de su trabajo.
El proceso comienza en Carrizal, donde el algodón se transforma en hilo. «Nosotros tenemos tres plantas en el proceso», dijo Fernández. La planta de Charallave se encarga del teñido, mientras que la confección se realiza en Catia. Su entusiasmo es palpable, ya que menciona: «Me encanta mi trabajo, es muy interesante, todo el tiempo tienes que estar midiendo y corrigiendo”.
La historia de Fernández en Venezuela comenzó a los 20 años, tras una serie de cambios familiares. «Fue más que todo como un accidente familiar», relató. Su conexión con el país es profunda, afirmando: «Me siento español y venezolano, si tengo que decidir, me decido por Venezuela, es un país que quiero mucho».
Con un recorrido que incluye el trabajo en Telares Palo Grande y experiencias en otras empresas, Fernández destacó su gratitud por las lecciones aprendidas. «Fui agradecido con la mala experiencia porque fue el contacto para estar en Ovejita, y Ovejita para mí ha sido y es mi vida». Su historia es un claro ejemplo de cómo las pasiones laborales y las conexiones personales pueden entrelazarse, creando un sentido de pertenencia y compromiso con el país que ha adoptado.






