(Caracas, 15 de enero de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- El economista y consultor Asdrúbal Oliveros analizó los desafíos y oportunidades de la economía venezolana para este año. Su pronóstico destaca una posible expansión del Producto Interno Bruto (PIB) y una transformación profunda en el flujo de divisas tras el restablecimiento de relaciones comerciales con Estados Unidos.
Proyecciones de crecimiento y salarios
Oliveros estimó que, bajo el esquema propuesto, la economía local experimentará un avance significativo. Este dinamismo dependerá fundamentalmente de la actividad energética.
- Crecimiento del PIB: Se proyecta un alza de entre el 10% y 12%. «Cuidado sino más, va a depender del impulso en el sector petrolero».
- Impulso petrolero: El sector hidrocarburos podría crecer al menos un 30%.
- Reforma laboral: El economista señala la necesidad de discutir la Ley del Trabajo para facilitar mejoras en los ingresos de los ciudadanos.
«El impulso en el sector petrolero se puede traducir en mejoras salariales, no tal vez a la velocidad que la gente espera».
Fin del «mercado seco» y nueva ruta del dólar
La ausencia de venta de divisas por parte del Banco Central desde diciembre generó una brecha cambiaria y una inflación del 30% en el último mes de 2025. Sin embargo, Oliveros prevé un cambio de paradigma con el retorno de los petrodólares estadounidenses.
- Transparencia financiera: El nuevo mecanismo promete menos opacidad y menores descuentos en las operaciones.
- Liquidación directa: Los fondos de las exportaciones a Estados Unidos se redirigirán al financiamiento de importaciones privadas para reducir la presión sobre el tipo de cambio.
- Libertad monetaria: El consultor propone un sistema multimoneda similar al de Perú, donde el ciudadano elija su unidad de pago.
«Vamos a un esquema cambiario muy distinto con menos descuento y menos opacidad».
Hacia una economía de libre competencia
Oliveros informó que «creo que de por sí se derogue la Ley de Precio Justo ya es positivo, una legislación que busque más transparencia en los precios, que impulse la competencia, que ataque prácticas desleales de muchas empresas, que ataque la piratería, informalidad en los negocios, no está mal».
Dijo que cree que siempre puede haber espacios de colaboración en sectores públicos y privados donde se pueden acordar algunas canastas de productos prioritarios donde la definición de esos precios sean distintos al resto, pensando en la dieta para el venezolano, este tipo de practicas existen en otros países.





