(Valencia, 22 de Enero de 2026 – Karla Pérez/ MundoUR). Monseñor Jesús González de Zárate, Arzobispo de Valencia, conmemoró 4 décadas de vida consagradas en servicio y una vocación que transformó su alma.
Monseñor comentó que nació en Cumaná en una familia profundamente religiosa junto a sus cuatro hermanos mayores, hijo de una cumanesa y un migrante llegado a Venezuela en 1952 que en pocos años tuvo que mudarse junto a su familia a Carabobo por trabajo.
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Indicó que tras culminar su bachillerato se mudó a Caracas para estudiar arquitectura en la Universidad Simón Bolívar, en una de esas aulas descubrió que su verdadera pasión era servir al prójimo, bajo esta premisa ingresó al Seminario de San José donde comenzó su vida sacerdotal, después de vivir 40 años en la capital su nombramiento como Arzobispo de Cumaná lo llevó de vuelta a su tierra natal tras tiempo de ausencia, hoy, establecido en Valencia define su legado con sencillez: “contribuir al establecimiento del Reino de Dios”.
Para el Arzobispo, la vida sacerdotal no representa una serie de renuncias a una familia o a una carrera, si no un propósito superior que llena la existencia y cobra sentido a través de los otros, agregó que la iglesia le ha permitido estudiar, conocer diversas culturas y entablar vínculos con innumerables personas, afirmó su decisión de vencer el egoísmo y la comodidad propia para escuchar con generosidad al prójimo.





