(Lisboa, 26de enero de 2026. EFE/MundoUR).- La borrasca Joseph llega este lunes a Portugal, donde dejará lluvias, nieve y fuertes vientos, poniendo en especial alerta al archipiélago atlántico de Azores por el oleaje marítimo.
El territorio peninsular de Portugal sentirá los primeros efectos de este nuevo temporal a partir del inicio de la mañana de hoy en la región del Miño y de Oporto, en el norte del país, según las previsiones del Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA), que espera que se extienda «gradualmente» a las restantes regiones durante esta jornada.
En concreto, el IPMA alertó en un comunicado de que hoy se pueden registrar periodos de lluvia «persistente y a veces fuerte», que el martes pasarán a ser aguaceros y «ocasionalmente» granizo y tormentas eléctricas.
Se espera que a partir de mañana caiga nieve en los puntos más altos de la serra da Estrela -donde está ubicado el mayor parque natural de Portugal-, y que esta descienda gradualmente a la cota de 600 a 800 metros de altitud en las regiones Norte y Centro y en la cordillera de S. Mamede, próxima a la frontera con Extremadura (España).
Por otro lado, están previstas este lunes ráfagas de viento de hasta 80 km/h en el litoral y de hasta 100 km/h en los puntos más altos.
El oleaje marítimo también se intensificará esta semana, pudiendo alcanzar una altura máxima de 12 metros a partir de la tarde del día 27 en el litoral de Portugal peninsular.
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En el caso del archipiélago de Azores, el IPMA advirtió en un comunicado de que se esperan ráfagas de viento que podrán alcanzar los 115 km/h en las islas de los grupos Occidental (que abarca las islas de Corvo y Flores) y Central (Faial, Graciosa, Pico, São Jorge y Terceira) y de hasta 110 km/h en el grupo Oriental (Santa Maria y São Miguel).
Por otro lado, habrá olas de 10 metros, que podrán alcanzar una altura máxima de 19 metros, en los grupos Occidental y Central y de hasta 8 metros en el grupo Oriental.
Con esta previsión, el IPMA ha colocado el nivel de aviso meteorológico en amarillo y naranja en todo el territorio peninsular y en el archipiélago de Madeira, mientras que ha situado en rojo (el máximo de un total de cuatro) la alerta en Azores por la condición marítima.





