(Caracas, 22 de febrero de 2026 – MundoUR).- El arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, ofició la misa de este domingo -el primero del tiempo de Cuaresma- donde reflexiona sobre este periodo de 40 días antes del inicio de la Semana Santa.
Monseñor Biord recordó que en el libro del Génesis que Dios crea al hombre y la mujer son creados a su imagen y semejanza, viviendo en el Edén; donde son colocados en un estado de Gracia donde hay relaciones positivas con el Señor y la Naturaleza con una única prohibición, el respeto del Árbol de la Vida.
Sin embargo, llega la Serpiente -simbolizando el Diablo- que tienta e incide a Eva y Adán; siendo una de ellas pretender ser igual a Dios y vivir sin Él. Atrae por ser prohíbido. La ruptura del equilibrio lleva a una guerra fraticida y la destrucción de la Naturaleza.
Pero, aclara, que Dios no nos abandona y por eso manda a Jesús como el nuevo Adán para salvarnos del pecado y restablecer la Alianza rota. Nos enseña el camino, hijo del Padre y hermanos entre nosotros. Pero no hay proporción entre el pecado y la Gracia recibida, haciendo referencia a la muerte y resurección de Jesús.
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Ya en el tiempo de Cuaresma, la Bibila relata las tentaciones que Jesucristo sufrió en el desierto para dividir como dudar en que somos Hijos de Dios, pensar que lo material es más importante y vivir sin Él, así como pensar en el Poder.
Su mensaje invita a vivir estos días con espíritu de caridad, poniendo al otro en el centro, ayudando a quien lo necesita y saliendo del individualismo que tantas veces nos aleja de Dios.
Monseñor recuerda que la Cuaresma no es solo sacrificio, sino una oportunidad concreta para amar más, servir mejor y reencontrarnos con el camino de Dios a través de gestos sencillos, reales y cotidianos. Una homilía clara y cercana, que llama a la conversión desde las acciones y no solo desde las palabras.






