(Caracas, 26 de febrero de 2026. MundoUR).- En la industria musical, las diferencias legales y artísticas muchas veces son confusas y es fundamental la gestión colectiva de derechos para asegurar que los autores originales reciban compensación económica por el uso de sus creaciones.
Boris Bossio, músico, productor y abogado, explica que la determinación del plagio es compleja: «Todo depende de muchas cosas, sobre todo de la similitud en cuanto a la estructura de una canción. No solo la estructura musical sino también el contenido lírico el parafraseo», afirma.
Manuel Mirabal, abogado especializado en derecho del entretenimiento, enfatiza que lo determinante es el parecido. «Si nosotros pensamos en compases al final algo que está escrito en cuatro compases podría estar escrito en dos… y la cantidad de notas tampoco es determinante»
«Al final del día es proteger no solo los derechos inherentes a la obra, es el derecho moral y el derecho patrimonial que se deriva de eso y el derecho conexo que es el que tienen los productores del fonograma», concluye Bossio.




