(Santiago de Chile, 26 de marzo de 2026. EFE/MundoUR).- El Gobierno de Chile blindó este jueves la capital, Santiago, con vallas en el centro, cierre de estaciones de metro, desvío del tráfico y un enorme despliegue policial para evitar las protestas por la entrada en vigor de la histórica alza de los precios del combustible anunciada el pasado martes.
Aunque tanto el presidente de la República, José Antonio Kast, como el delegado presidencial de la capital defendieron el derecho a la manifestación pacífica, lo cierto es que el dispositivo impidió el acceso al centro de Santiago de Chile, donde solo un pequeño grupo de estudiantes pudo llegar a la sede del antiguo congreso, lugar donde estaba convocada la protesta.
Igualmente, se dificultó el acceso a la prensa, principalmente extranjera, al centro de Santiago, donde las estaciones de metro fueron cerradas.
Medios locales informaron de algunos disturbios y enfrentamientos entre manifestantes y agentes de la policía militarizada Carabineros de Chile, que desplegó camiones con mangueras de agua a presión y blindados dotados de gas pimienta.
«No afectemos más a la patria de lo que ya está afectada», dijo Kast durante la presentación en el Palacio de La Moneda, igualmente blindado, del decreto aprobado por el Congreso para paliar la controvertida alza de los combustibles.
«Si alguien quiere manifestar su malestar, que no use el transporte público, sobre todo el metro, para manifestarse. Pueden hacerlo en cualquier lugar público, pero sin dañar a otros compatriotas que requieren ese transporte», agregó en recuerdo a lo ocurrido en 2019, cuando la alza del coste del metro desató la mayor oleada de protesta de Chile desde el fin de la dictadura.
En ese contexto aseguró que el Estado responderá «con toda la fuerza de la ley» contra quienes generen violencia.
El mandatario ultraconservador volvió este jueves a defender su decisión de preferir no endeudar las arcas del Estado y hacer repercutir el coste de la guerra sobre la población con una alza histórica del combustible en medio de las primeras protestas en su contra.
«Hablar con la verdad nos da mucha tranquilidad. Una alternativa, como se planteó, era endeudar más a la nación. Eso termina pagándose más caro», argumentó Kast en una ceremonia en la que presentó el primer paquete de medidas paliativas aprobada por el Congreso.
Al estilo de la Administración de Donald Trump, al que dice admirar, Kast se presentó en una sala del palacio de La Moneda con los ministros del ramo económico y junto a ellos mostró a la prensa la carpeta con el decreto firmado.
Las medidas incluyen una congelación de las tarifas del transporte público y escolar en Santiago, que ya se habían elevado hace un mes, ayudas para taxistas y algunos transportistas y bajada del precio de la parafina de cara al invierno.
En este contexto, distintos gremios de transportistas ya han alertado que los precios «sin duda se encarecerán» y han anunciado movilizaciones y cortes de tránsito a partir de este viernes en todo el país.
Este jueves, el precio de la gasolina aumentó más de un 40 % y el del diésel por encima del 60 % en un país que depende del transporte por camiones.





