(El Cairo, 1 de abril de 2026. EFE/MundoUR).- La Asociación Egipcia de Fútbol (EFA, por sus siglas en inglés) condenó este miércoles el «desafortunado incidente racista» en el amistoso España-Egipto, disputado en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona), pero afirmó que lo ocurrido «no afectará en absoluto a las sólidas relaciones» entre ambas selecciones de fútbol.
«La Asociación Egipcia de Fútbol desea destacar que lo ocurrido por parte de unos pocos aficionados en las gradas del estadio del RCD Espanyol no afectará en absoluto a las sólidas relaciones que unen a las dos federaciones de fútbol egipcia y española», dijo la EFA en un comunicado publicado en sus redes sociales.
Asimismo, condenó «plenamente el abominable incidente racista» y «las acciones de algunos aficionados, que se extralimitaron al corear consignas y cánticos racistas», mientras que el máximo organismo del fútbol egipcio también denunció «la falta de respeto mostrada» hacia el himno nacional de Egipto, que fue pitado.
«Es totalmente inaceptable en los estadios de fútbol y un fenómeno negativo que debemos erradicar juntos», indicó la EFA.
En este sentido, también agradeció las declaraciones de rechazo y condena emitidas por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), del Ministerio de Deportes y de «todos los dirigentes y estrellas del fútbol» de España.
Además, afirmó que el presidente de la EFA, Hani Abu Rida, está trabajando con los funcionarios de la FIFA «y con todos los socios e instituciones internacionales para prevenir estas escenas ofensivas en los estadios de fútbol de todos los países del mundo».
España se une al rechazo
El Gobierno y el mundo de la política española han expresado su repulsa a los cánticos racistas a la que, entre otros muchos, se han sumado la Federación egipcia, la Unión de Comunidades islámicas de Cataluña y Lamine Yamal.
También el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes condenó, «con la máxima firmeza» los cánticos de carácter xenófobo que son absolutamente inaceptables y no representan, en ningún caso, a la inmensa mayoría de la afición española, que entiende y vive el deporte como un espacio de respeto y convivencia».
«Son grupos ultras jaleados por la política ultra. Y nos avergüenzan. El odio y el racismo no tienen cabida en el deporte ni en nuestra vida. Quien calla es cómplice», advirtió el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
Por su parte, la portavoz del opositor PP en el Congreso, Ester Muñoz, también dejó un mensaje en ‘X’: «Lamentable y condenable», en referencia a los cánticos racistas.
Asimismo, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, calificó los cánticos islamófobos y xenófobos como un «bochorno colectivo intolerable» que no responde a los valores del deporte y dijo que e EFE que «lo que vivimos ayer está en contra de lo que la propia selección española representa».
«Es curioso que los mismos que ayer proferían gritos e insultos racistas luego ovacionaran a Lamine Yamal, que es musulmán», reflexionó el alcalde.
El delantero de la selección española Lamine Yamal calificó como «una falta de respeto intolerable» los cánticos y tachó a los responsables de «ignorantes y racistas».
«Yo soy musulmán, alhamdulillah (gracias a Dios). Ayer en el estadio se escuchó el cántico de ‘el que no bote es musulmán’. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable», escribió el jugador del Barcelona en su perfil de Instagram.





