(Caracas, 22 de mayo de 2026. Ashley Gómez/MundoUR).- María Isabel Bolívar, tía de Erasmo Bolívar, uno de los tres expolicías metropolitanos excarcelados recientemente por el caso del 11 de abril de 2003, expresó su alegría tras poder reencontrarse con su sobrino y volver a abrazarlo.
«Aquello fue inolvidable, aquello fue sorpresa tras sorpresa porque no me lo esperaba. Y entonces cuando lo veo venir hacia mí me quedé paralizada y bueno, dándole gracias a Dios, le di la bendición, lo abracé y ese abrazo recompensó todas las angustias. Y ya dije: bueno Dios, ya no es lágrimas de tristeza, ahora es de alegría, gracias Dios», contó en entrevista con Shirley Varnagy para el Circuito Onda de Unión Radio.
Asimismo, describió el reencuentro como que «estaban viendo la luz al final del túnel» y acotó que su sobrino, Erasmo Bolívar, creció como ser humano a lo largo de estos 23 años.
A su juicio, su sobrino ahora es más emocional y más agradecido incluso con las pequeñas cosas: la brisa, la familia, el amor, las gotas de la lluvia.
En cuanto a lo más difícil de los 23 años que el expolicía estuvo excarcelado, su tía resaltó la ausencia, no poder disfrutar fechas especiales juntos, las visitas inundadas por el ruido de la reja de la prisión y según sus palabras «la falta de humanidad» de quienes les negaron diversas alternativas. «Esos 23 años fueron un viacrucis, algo muy duro para toda la familia», dijo.
María Isabel hizo hincapié en cómo cambió la vida de la familia y cómo su sobrino se perdió la posibilidad de ver crecer a sus hijos, acompañarlos en sus actividades y hobbies, la partida de su padre y sus ilusiones como hombre.
«Estos 23 años marcaron a la familia Bolívar de una manera que cuando él sale, la felicidad el cariño, esa cuestión de familia se hizo más grande», dijo y expresó su agradecimiento con sus vecinos.







