(Caracas, 20 de julio de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).– Tras los movimientos telúricos del pasado 24 de junio, la Alcaldía de Chacao ha evaluado casi 2.500 de las 3.100 edificaciones del municipio, lo que representa un avance significativo en la inspección técnica de seguridad. Según el alcalde Gustavo Duque, el 91% de las zonas residenciales ya han sido censadas bajo un sistema de «semáforo» que clasifica el riesgo de cada estructura.
Hasta el momento, se han identificado 46 edificaciones con etiqueta roja, aunque el alcalde aclaró que esto no implica necesariamente una demolición inmediata. De este grupo, 31 presentan compromisos estructurales, mientras que el resto tiene problemas de acceso, como escaleras colapsadas, o un «riesgo heredado» por su proximidad a estructuras peligrosas.
Duque enfatizó que, tras inspecciones detalladas en 12 de los edificios con fallas estructurales, se determinó que todos pueden ser recuperados. “Etiqueta roja en la primera evaluación no significa demolición… los 12 son salvables, gracias a Dios”, dijo en entrevista concedida a Román Lozinski para el circuito Éxitos.
Debido a que los costos de reparación pueden superar los 200.000 dólares por edificio y la alcaldía carece de fondos suficientes, se ha propuesto un «Plan A» basado en convenios tributarios. Este plan busca que los grandes contribuyentes, como bancos y empresas de seguros, «apadrinen» las reparaciones a cambio de descuentos en sus impuestos municipales durante los próximos dos años.
El alcalde explicó la lógica detrás de esta iniciativa: “A nadie le conviene tener la mejor sede del mejor banco de Venezuela si al lado tiene edificios en ruinas”. En caso de que este plan no sea suficiente, la alcaldía maneja un «Plan B» que consiste en solicitar apoyo a entes internacionales como la CAF y el Banco Interamericano de Desarrollo, y un «Plan C» que contempla auxilio financiero del gobierno nacional.
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Para los casos donde hubo colapsos totales, como en los edificios Obelisco o Petunia, Duque recordó que los terrenos pertenecen a los sobrevivientes o sus herederos. Sin embargo, el alcalde sugirió la instalación de oficinas especiales del SENIAT y el SAREN para atender de manera expedita a los afectados.
“Para poder organizar y llegar al punto de ver qué van a hacer con esos terrenos, previamente hay que pasar por un tema documental”, señaló Duque, destacando que la alcaldía logró recuperar y organizar diversos títulos de propiedad y cédulas entre los escombros para facilitar estos trámites.






