(Caracas, 21 de julio de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).– Tras el «atípico doblete sísmico» del 24 de junio, el ingeniero Nicolás Labropoulos analizó las fallas en la infraestructura de Vargas. El experto señaló que las causas de estos daños se han repetido desde el sismo de 1967.
Sobre la relación entre el suelo y la construcción, Labropoulos fue enfático en entrevista con Román Lozinski: «para suelos flexibles estructuras rígidas». Explicó que en terrenos como los de La Guaira, las estructuras debieron diseñarse bajo esta premisa de rigidez.
La calidad de los materiales es otro factor determinante en los colapsos. El ingeniero advirtió que el uso de «canto rodado» en lugar de piedra picada elimina la fricción necesaria, provocando fallas incluso en proyectos bien diseñados.
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Respecto a la normativa, destacó la importancia de la «microzonificación» incluida en la norma de 2019. Según el docente, «cada terreno es diferente» y requiere estudios de suelo específicos realizados por personal calificado.
Labropoulos comparó la labor del ingeniero con la de un médico en cuanto a la actualización constante. Afirmó que los profesionales «deben actualizarse para que sus habitantes… sean siempre los más seguros».
Subrayó que la garantía de construcciones seguras recae en la supervisión oficial. «El responsable final de que eso ocurra tiene nombre y apellido y son las ingenierías municipales», sentenció el especialista.





