(Caracas, 9 de agosto de 2026 – MundoUR).- El obispo auxiliar de Caracas monseñor José Manuel León ofició la misa de este domingo donde explicó que la feligresía debe reconocer que estamos necesitados de la Misericordia del Padre para «morir al pecado y resucitar a una vida nueva».
En la homilía, monseñor León detalló que en la vida se presentan fronteras que pueden ser difíciles de cruzar, haciendo énfasis en que son las mentales y culturales que nos establecemos a veces con el fin de que nos convezcamos que Dios solo viene a ayudar a las personas que ahí están.
*Lea también: Misa de este domingo #2Ago con el obispo auxiliar de Caracas José Dionisio Gómez
Con frecuencia pensamos que Dios es el único que puede ayudarnos, olvidando que Él también actúa a través de las personas que pone en nuestro camino. Derribar esos límites mentales nos permite abrirnos a la esperanza, a la solidaridad y a la acción de Dios en nuestra vida cotidiana.
Además, en la misa resaltó que el amor de una madre no entiende de exclusivisades, sino que cuando el hijo sufre, salta con tal de encontrar y sanar la vida. Cualquier persona ante un silencio, se van molestas y con el orgullo herido. Sin embargo, las madres no tienen el lujo del orgullo y ruegan para ser atendidas por el Señor.
La fe verdadera es «audaz y testaruda. Sabe insistir y no se rinde ni ante los silencios de Dios ni las estructuras de sus hombres».





