(Puerto La Cruz, 13 agosto de 2026) – El entrenamiento de la inteligencia artificial enfrenta un dilema ético que contrapone el avance tecnológico a la memoria histórica. Para evitar datos contaminados de otras inteligencias artificiales, grandes compañías usan libros físicos antiguos con lenguaje puramente humano, pero al destruirlos para agilizar el proceso están perdiendo un patrimonio bibliográfico irreemplazable que jamás fue digitalizado.

En entrevista para el programa La Dupla de Unión Radio 93.7 FM, conducido por María Fernanda Bolívar y Humberto Mendoza, la experta en tecnología Ana Gallo detalló cómo la empresa Anthropic (creadora de Claude AI) compró y destruyó millones de libros impresos anteriores a 2022 con el fin de entrenar sus modelos de lenguaje.

Este hecho, revelado por The Washington Post, salió a la luz tras el testimonio de un librero estadounidense que recibió solicitudes masivas de compra por parte de terceros afines a la tecnológica. Tras recibir los ejemplares, estos eran desmontados y escaneados página a página para su procesamiento digital.

Gallo calificó el proceso de “poco ético” debido a la omisión de generar copias digitales de preservación y denunció que las empresas “no están diciendo transparentemente cómo ni para qué están usando esa información”. Asimismo, invitó a la audiencia a debatir si es correcto emplear estas herramientas tras conocer este tipo de prácticas.

“Al final del día, el daño está hecho. Esa es una realidad, la pérdida es incalculable”, concluyó la especialista.

Por: Aarón Salazar