(Caracas, 23 de octubre de 2026. MundoUR).- Aunque las proyecciones para 2026 estiman un crecimiento económico de entre 5% y 6,5% en Venezuela, impulsado por los ingresos petroleros y la flexibilización de algunas medidas de Estados Unidos, la economía no petrolera sigue estancada y concentrada en pocas regiones, según José Guerra.
Durante el programa Café Global, el economista José Guerra señala que el alivio de las sanciones y el aumento de los precios del crudo son una «condición necesaria, pero no suficiente» para lograr una recuperación económica.
El economista explica que buena parte de los ingresos petroleros se destina a la intervención cambiaria, en lugar de invertirse en infraestructura, servicios públicos y salarios.
Guerra advierte que la falta de crédito bancario, asociada a un encaje legal de 73%, y la desconfianza de los inversionistas por las expropiaciones, los controles de precios y los litigios internacionales siguen limitando la llegada de capitales productivos.
El economista sostiene que una recuperación sostenida requiere legitimidad política, reglas claras y garantías para la inversión. «Hoy la primacía no está en la economía, está en la política», afirma. También insiste en que no hay cambio económico sostenido si no se crea un marco institucional que haga factible la inversión.






