(Jerusalén, 27 de enero de 2026. EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este martes que Israel continuará ejerciendo el control militar sobre Gaza y trabajará en pos del desarme de Hamás, al tiempo que lanzó una advertencia a Irán, en una rueda de prensa en honor del regreso del cuerpo del último rehén israelí que permanecía en la Franja, Ran Gvili.
Durante sus declaraciones a la prensa, Netanyahu enfatizó que Israel no permitirá la entrada de «soldados turcos ni cataríes» a la Franja ni el establecimiento de un Estado palestino en el territorio, y subrayó que mantendrá «el control de la seguridad desde el río Jordán hasta el mar, lo que incluye Gaza».
El mandatario añadió además que la próxima apertura del paso de Rafah (frontera sur entre Gaza y Egipto que Israel cerró en mayo de 2024), tendrá lugar en exclusiva «bajo supervisión del Ejército (israelí) en ambos sentidos».
El primer ministro definió la «victoria total» de su ofensiva en Gaza, que hasta ahora ha dejado más de 71.000 muertos y una Franja desolada, como dependiente de tres objetivos: el regreso de todos los rehenes, el desarme de Hamás y la desmilitarización de la Franja.
«Ayer completamos el primero», señaló, tras la identificación y devolución a Israel del último rehén que permanecía en la Franja, el sargento de policía Ran Gvili.
Las declaraciones de Netanyahu generaron fuertes críticas entre numerosos miembros de la oposición, que compartieron sus reacciones en sendos mensajes publicados en sus respectivas cuentas de la red social X.
El líder de la oposición y del partido Yesh Atid, Yair Lapid, afirmó en X que «no se puede celebrar el regreso de los cautivos sin recordar las circunstancias en las que fueron secuestrados. Quien quiera atribuirse el mérito debe asumir la responsabilidad de las víctimas».
«Netanyahu no trajo la ‘victoria’, trajo ataúdes», señaló a su vez en X el presidente del partido Demócratas, el general Yair Golan, durante la rueda de prensa.





