(Roma, 22 de marzo de 2026. EFE/MundoUR).- Sin aglomeraciones pero con un sostenido goteo de afluencia, los italianos votan este domingo en el referéndum sobre una reforma del sistema judicial, donde los partidarios del «sí» quieren acabar con la «politización» de los jueces y los del «no» buscan frenar al gobierno de Giorgia Meloni.
En Roma, la jornada de votación ha coincidido con la celebración de su multitudinario maratón, con 32.000 atletas inscritos, que ha dificultado durante la mañana la movilidad en buena parte del centro de la ciudad, y singularmente en los barrios aledaños al Vaticano, donde además miles de personas acudían hoy al habitual Ángelus de los domingos.
A pesar de esas complicaciones y de la amenaza de lluvia, los romanos han acudido a sus colegios electorales con normalidad y con una afluencia que ha ido intensificándose a medida que transcurría la mañana.
Según los primeros datos de participación ofrecidos por el Ministerio del Interior, casi un 15 por ciento de los electores italianos ha acudido a votar hasta las 12 de la mañana, un porcentaje superior en algo más de tres puntos respecto a la anterior consulta constitucional de 2020.
Por regiones, la que ha registrado mayor afluencia a las urnas hasta esa hora ha sido Emilia-Romaña (norte), feudo tradicional de la izquierda, con un 19,44 por ciento y la de menor participación es Basilicata, en el sur del país, con un 9,84 por ciento.
Un total de 51,4 millones de italianos, cinco de ellos residentes en el extranjero, están llamados a votar hoy y mañana lunes en el referéndum constitucional sobre la reforma judicial, el proyecto estrella de la primera ministra de Italia, la ultraderechista Giorgia Meloni.
Las principales medidas de esta reforma son la separación de las carreras de jueces y fiscales, la división en dos del Consejo Superior de la Magistratura, el órgano de autogobierno del poder judicial, y el establecimiento de un sorteo como método de elección de sus miembros.





