(Tulcán, 27 de marzo de 2026. EFE/MundoUR).- El paso fronterizo entre Ecuador y Colombia se reabrió este viernes tras 19 días de bloqueo en rechazo a la guerra comercial desatada cuando el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció aranceles por la supuesta falta de acción de Bogotá en temas de seguridad.
Iván Flores, presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Ipiales (Colombia), dijo a EFE que los 19 días de paralización respondieron a «una justa lucha que ha tenido el gremio privado del comercio internacional, una plataforma logística manejada en el Departamento de Nariño (Colombia) junto a la del Carchi (Ecuador)».
«No somos grandes exportadores en los índices económicos de cada país, pero sí somos los que hacemos y damos paso a las mercancías entre los dos países», dijo.
Además, señaló que la afectación por la situación en la frontera ha sido «supremamente grande, una economía venida al menos en 95 %, afectados todos los sectores, porque este comercio internacional conecta toda una cadena comercial».
Flores anotó que a diario atraviesan el paso fronterizo 250 tractomulas, y que la actividad económica mueve 5,5 millones de dólares, involucrando alrededor de 12.000 empleos.
«La vida económica y social necesitaba ya esa apertura a puertas de Semana Santa», subrayó.
Oscar Obando, presidente del Comité de Trabajadores de la Frontera, indicó que tras «varios días de movilización pacífica en defensa del trabajo, la economía y la dignidad», levantaron la protesta en el puente internacional de Rumichaca, «como responsabilidad» frente a las comunidades y en un acto «respetuoso y responsable ante la ciudadanía de Ipiales».
En un comunicado, el Comité responsabilizó a los gobiernos de Colombia, Ecuador y a la Comunidad Andina de Naciones (CAN) «por las graves afectaciones generadas» y las millonarias pérdidas económicas» y por las consecuencias futuras de esas decisiones para las familias.
«Decisiones adoptadas sin considerar la realidad de nuestras comunidades han puesto en riesgo el sustento de comerciantes, transportadores, trabajadores del comercio exterior y de miles de personas que viven del intercambio binacional», aseveró.
También, opinó que con la medida de fuerza lograron que se concreten encuentros con autoridades en Bogotá, así como la reunión política entre representantes de los gobiernos de Ecuador y Colombia, a la que seguirá -aún sin fecha definida- una técnica, según avanzó el jueves la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld.
«Estos espacios demuestran que cuando la frontera se une, su voz se hace escuchar», sostuvo.
Carlos Bastidas, presidente de la Federación de Transporte Pesado del Carchi, dijo que están «felices» por la reanudación del comercio por el puente de Rumichaca, que estuvo cerrado 19 días del lado colombiano y 10 del ecuatoriano.
Asimismo, puntualizó que piden la derogación de los aranceles y restricciones impuestas al desatarse la guerra comercial y que la CAN «actúe de la manera urgente para que los ponga a trabajar, y la frontera se dinamice, y se quiten estas barreras».




