Expertos y gremios analizan el impacto del ajuste de ingreso frente ausencia de salario

(Caracas, 04 de mayo de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- Tras el anuncio de la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre el incremento del ingreso mínimo integral indexado, diversos sectores de la vida nacional fijaron postura sobre la decisión de mantener el sueldo base congelado y priorizar el sistema de bonificaciones.

Para la economista Tamara Herrera, la decisión del Ejecutivo responde a una lógica de cautela financiera. La directora de Síntesis Financiera calificó la medida como «prudente» bajo el argumento de que no compromete flujos de caja permanentes con recursos que podrían ser volátiles. «Fue prudente porque no involucró al salario y no comprometió obligaciones futuras con ingresos transitorios», afirmó Herrera.

La experta subrayó que cualquier política de justicia social requiere ser sostenible en el tiempo para evitar que el remedio agrave la enfermedad económica. Según su visión, un aumento desmedido sin respaldo real deriva en consecuencias negativas para todos los actores.
«Lo que no es sostenible se convierte en desempleo o en una inflación muy castigadora», advirtió.

Desde la perspectiva de los trabajadores, José Elías Torres, secretario general de la CTV, manifestó su descontento ante la falta de avances en la discusión del salario mínimo legal. Para el dirigente, el esquema de bonos despoja al empleado de beneficios contractuales y ahorros a largo plazo. «No podemos permitir que se siga manejando a nivel de puro bonos porque bono no es salario», sentenció Torres.

El vocero gremial recordó que existen metodologías acordadas con la OIT para fijar montos justos, pero que estas no se traducen en hechos concretos. Destacó que el salario es el único mecanismo que permite la construcción de un patrimonio para el núcleo familiar. «Salario es lo que permite prácticamente crear el activo de la familia», puntualizó.

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Por su parte, Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras, enfocó su análisis en la importancia de mantener las mesas de negociación abiertas entre el Estado, los empresarios y los sindicatos. Aunque reconoció la deuda pendiente con la figura del salario, valoró positivamente el clima de concertación de la última semana. «Todos estuvimos de acuerdo en que debíamos emprender un camino de implementar el ingreso para iniciar un proceso de transformación», comentó Capozzolo.

El líder empresarial ve el actual escenario como el punto de partida de un ciclo de recuperación que depende estrechamente del crecimiento de la economía nacional para devolver el poder de compra real a los venezolanos. «El 1 de mayo terminó un proceso y tenemos que ver como que inicia un proceso».